
Las modificaciones a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) están llevando a distintas inmobiliarias a revisar sus proyectos. Los ajustes podrían facilitar el desarrollo de nuevas viviendas y ampliar la oferta habitacional en determinados sectores del país.
Nuevas reglas para el desarrollo inmobiliario
El mercado inmobiliario chileno comienza a reaccionar a las recientes modificaciones de la normativa que regula los proyectos de construcción de viviendas.
El Decreto Supremo N.º 68 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, publicado el 2 de octubre de 2026, introdujo cambios a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC).
Estas modificaciones buscan actualizar determinados parámetros urbanísticos y facilitar el desarrollo de proyectos habitacionales, en un contexto en que la disponibilidad de viviendas, los costos de construcción y el acceso al financiamiento continúan siendo factores relevantes para el sector.
La actualización normativa abre nuevas posibilidades para las empresas inmobiliarias, que comienzan a estudiar cómo adaptar sus proyectos a las condiciones establecidas.
¿Qué cambia con la nueva normativa?
Uno de los cambios más relevantes está relacionado con el cálculo de la densidad habitacional.
El parámetro general utilizado para este cálculo pasa de cuatro a 2,8 habitantes por vivienda, en concordancia con los antecedentes demográficos del Censo 2024.
En determinados proyectos, esta modificación podría permitir desarrollar una mayor cantidad de departamentos dentro de una superficie edificable similar, siempre que se cumplan las demás exigencias urbanísticas correspondientes.
La actualización también contempla ajustes relacionados con la conectividad al transporte público y las exigencias de estacionamientos en determinados casos.
Estas medidas pueden influir en la planificación de nuevos edificios residenciales y en la evaluación de terrenos destinados al desarrollo inmobiliario.
Las inmobiliarias comienzan a revisar sus proyectos
Los efectos de la modificación normativa ya comienzan a observarse en las decisiones de distintas empresas del sector.
Según informó Diario Financiero, compañías como Moller & Pérez-Cotapos, Deisa, Exxacon y Echeverría Izquierdo Inmobiliaria se encuentran analizando alternativas para adaptar proyectos existentes o evaluar nuevos desarrollos.
Entre las comunas mencionadas se encuentran Las Condes, Providencia, Santiago, Vitacura y Ñuñoa, donde las condiciones de densidad, conectividad y disponibilidad de terrenos influyen directamente en las decisiones de inversión.
La posibilidad de incorporar más unidades habitacionales en determinados proyectos podría modificar su evaluación económica y abrir nuevas oportunidades de desarrollo.
Sin embargo, cada iniciativa deberá cumplir las condiciones establecidas en la normativa vigente y los instrumentos de planificación territorial aplicables.
¿Podrían bajar los precios de las viviendas?
Una de las principales preguntas que surgen frente a estos cambios es si tendrán algún efecto sobre los precios de los departamentos.
La posibilidad de construir más unidades habitacionales podría facilitar el desarrollo de viviendas de menor superficie y, en algunos casos, de menor precio total.
No obstante, esto no significa necesariamente que los precios de las propiedades disminuyan.
El valor final de una vivienda depende de múltiples factores, entre ellos el precio del terreno, los costos de construcción, la ubicación, la demanda y las condiciones de financiamiento.
También es importante distinguir entre el precio total de un departamento y su valor por metro cuadrado. Una vivienda de menor superficie puede tener un precio total inferior sin que necesariamente disminuya su valor por metro cuadrado.
Por lo tanto, los efectos de la nueva normativa sobre los precios deberán evaluarse a medida que los proyectos se desarrollen y lleguen efectivamente al mercado.
¿Qué significa para quienes buscan comprar una vivienda?
Para los futuros compradores, las modificaciones podrían traducirse gradualmente en una oferta más diversa de departamentos.
La posibilidad de desarrollar una mayor cantidad de viviendas en determinados terrenos podría favorecer la aparición de proyectos con distintas superficies, distribuciones y valores.
Sin embargo, estos cambios no tendrán necesariamente el mismo impacto en todas las comunas ni en todas las regiones del país.
Su aplicación dependerá de las condiciones urbanísticas de cada territorio, las características de los proyectos y las decisiones de inversión de las empresas.
Por ello, será importante observar cómo evoluciona la oferta inmobiliaria durante los próximos meses y qué tipos de viviendas comienzan a incorporarse al mercado.
Una nueva etapa para el mercado inmobiliario
La actualización de la OGUC representa un cambio relevante para la planificación de proyectos habitacionales en Chile.
Aunque todavía es prematuro anticipar sus efectos sobre los precios o la disponibilidad efectiva de viviendas, las primeras reacciones de las inmobiliarias muestran que el sector ya está evaluando las posibilidades que ofrece el nuevo escenario regulatorio.
El desafío será determinar en qué medida estas modificaciones logran traducirse en nuevos proyectos, mayor diversidad habitacional y mejores alternativas para quienes buscan acceder a una vivienda.
Fuentes de información
Diario Financiero — Inmobiliarias comienzan a mover sus fichas tras cambios a la OGUC.
Publicado el 9 de octubre de 2026.
Biblioteca del Congreso Nacional de Chile — Decreto Supremo N.º 68 de 2026, Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Consulta de normativa oficial: https://www.bcn.cl/leychile/




